En el campo de la fisioterapia pediátrica, habitualmente existen niños (pacientes) que van a realizar tratamiento fisioterapéutico al menos, durante mucho tiempo o incluso en pacientes crónicos durante toda su vida. Donde la fisioterapia se integra en su vida diaria.
La Wii puede convertirse en un aliado dentro del tratamiento, ya que nos ayuda a fomentar la parte lúdica del mismo y por tanto la motivación del niño.
Esta consola ofrece grandes posibilidades para el tratamiento fisioterapéutico de numerosas patologías del sistema músculo- esquelético, sistema nervioso central y periférico, teniendo en cuenta la edad del niño.

La consola wii tiene un mando que el niño debe sujetar y cogerlo con la mano de tal manera que facilitamos la pinza palmo digital o sujeción palmar. Se consigue estimular la presión manual de objetos grandes mientras se trabaja el control del tronco para permitir así realizar movimientos más coordinados del resto de articulaciones de miembro superior.
Además que con esta consola se mejora la coordinación viso manual a través de un feedback visual, puesto que la consola wii tiene un censor que capta los movimientos de mando y los plasma en la pantalla. Dependiendo del juego que se elija se puede requerir movimientos selectivos de diferentes articulaciones o movimientos globales del brazo, y también movimientos que requieran de mayor o menos precisión. Se pueden escoger diferentes tipos de movimientos: en la horizontal, saque de lanzamiento, por encima de la cabeza.. Siempre bajo supervisión fisioterapéutica.

Repercutirá favorablemente en el esquema corporal, en la coordinación oculomotriz y global, en el equilibrio, en la movilidad de las extremidades superiores y en la disociación de cintura escapular y pélvica, se trabajan también sincinesias asociadas, de manera que el fisioterapeuta controla los movimientos.
Es muy importante su uso en diferentes patologías del sistema nervioso central y del sistema musculoesquelético: tetraparesias, diplejías, hemiparesias, parálisis braquiales, alteraciones del equilibrio, problemas de coordinación psicomotriz, ataxias y atetosias.

Todo esto se puede trabajar en bipedestación o sedestación, teniendo en cuenta la patología y los objetivos que nos planteamos con el tratamiento.
Otro juego que también puede resultar interesante es la plataforma que se denomina wii fit. Esta registra como se distribuye el peso corporal entre los dos miembros inferiores, pudiéndose emplear en bipedestación, de rodillas o sentado en la misma (distribuyendo carga entre ambos glúteos). Esta carga de peso se ve reflejada en la pantalla, recibiendo así una información visual que permite trabajar el mejor reparto del peso corporal del niño que la utiliza. Todo ello es correcto para una buena posición bípeda o de reparto de peso entre ambos apoyos y como consecuencia, permite bipedestación, sedestación y marcha más normalizada, disminuyendo así mismo el desarrollo de diferentes patologías que afectan el desarrollo del sistema musculoesqueléticos: subluxación de caderas, escoliosis… por ejemplo una mejor distribución de cargas entre ambos hemicuerpos torácicos. Todo ello a través de diferentes ejercicios integrados en diferentes juegos.

También existe la opción de sentado en la plataforma, realizar ejercicios respiratorios, beneficiosos en niños con patología respiratoria que presentan debilidad y descoordinación de la musculatura respiratoria.
Por lo tanto, gracias a la wii fit podemos estimular diferentes aspectos psicomotrices tales como:
– Equilibrio.
– Esquema corporal.
– Lateralidad.
– Estimulación de la musculatura antigravitatoria.
– Coordinación segmentaria y global. (general).
– Coordinación respiratoria.
– Motricidad gruesa y fina.

Estos aspectos se trabajan de forma lúdica, da lugar a una gran aceptación por parte de los niños. La atención, concentración y el intento de mejora en la realización del ejercicio se ven notablemente aumentados cuando usamos este tipo de terapia.
Los niños no se quejan ni quieren terminar de jugar lo cual es importante para la motivación y adhesión al tratamiento.
Fuentes: colegio profesional de fisioterapeutas de Aragón revista número 1 – 2013.