En muchas culturas, es común que se sostenga a los recién nacidos desnudos contra el pecho desnudo de la madre apenas nace. Históricamente este procedimiento ha sido necesario para la supervivencia del neonato. En la actualidad, en algunas sociedades, se separa a los recién nacidos de sus madres o se les viste antes de entregarlos.
Se indica que las rutinas hospitalarias pueden perturbar de forma significativa las interacciones tempranas entre la madre y el neonato y poseen efectos perjudiciales. La revisión se realizo para analizar si existía alguna repercusión del contacto piel a piel temprano entre la madre y su neonato sobre la salud del recién nacido, la conducta y la lactancia.

La revisión incluyo 30 estudios con 1925 madres y sus neonatos. Se demostró que los recién nacidos interactuaron mas con sus madres, permanecieron más calientes y lloraron menos. Los neonatos presentaron posiblemente más probabilidades de lactar y de hacerlo durante más tiempo. Además, los neonatos presentaron posiblemente más probabilidades de entablar una buena relación temprana con sus madres, pero este hecho fue difícil de medir.

El objetivo de esta revisión fue analizar si el contacto piel a piel temprano para las madres y sus neonatos sanos posee algún efecto beneficioso o adverso sobre la lactancia, la conducta materna o del neonato y la fisiología del neonato.

Antecedentes: el contacto temprano piel a piel consiste en colocar al recién nacido desnudo en posición decúbito ventral sobre el torso desnudo de la madre, apenas nace o poco tiempo después. El fundamento para el contacto piel a piel se basa en estudios realizados en animales, en lo que se demostró que ciertas conductas innatas necesarias para la supervivencia de los neonatos dependen del habitad.

El contacto piel a piel, a través de estímulos sensoriales como el tacto, el calor y el olor, es un potente estimulante vagal que, entre otros efectos libera oxitócina materna y produce un incremento de la temperatura de la piel de las mamas de la madre, lo que proporciona calor al recién nacido. La oxitócina antagoniza el efecto de lucha/ huida, lo que reduce ansiedad materna y aumenta la tranquilidad y la receptividad social. Durante las primeras horas después del nacimiento, es posible que la oxitócina también estimule las conductas de crianza.
Los recién nacidos a termino sanos utilizan un conjunto de conductas innatas a la especie inmediatamente después del parto cuando son colocados en contacto piel a piel con la madre, localizan el pezón por medio del olfato y presentan una mayor respuesta a las señales olfativas en las primeras horas después del nacimiento. Este periodo de reconocimiento sensible predispone o prepara a las madres y a los recién nacidos para que desarrollen pautas de interacción sincrónicas y reciprocas, siempre y cuando estén juntos y en contacto intimo.

Resultados principales: se incluyeron 30 estudios con 1925 participantes (diadas de madre y neonato). Solo hubo datos disponibles de más de dos ensayos para 8 de las 64 medidas de resultado. Se encontraron efectos positivos y estadísticamente significativos del contacto piel a piel temprano sobre la lactancia materna entre uno y cuatro meses después del nacimiento. (10 ensayos; 552 participantes) y para la duración de la lactancia materna (7 ensayos; 324 participantes). Con el contacto piel a piel temprano se encontraron tendencias hacia mejores puntuaciones globales para el cariño/contacto afectivo materno durante la lactancia observada (4 ensayos; 314 participantes) y para la conducta de apego materno (6 ensayos; 396 participantes). Los recién nacidos prematuros tardíos presentaron una mejor estabilidad cardiorespiratoria con el contacto piel a piel temprano (un ensayo; 35 participantes) No se hallaron efectos adversos.

Los autores concluyeron que las limitaciones incluyeron calidad metodológica, las variaciones en la implementación de la intervención y la variabilidad de las medidas de resultado. La intervención puede beneficiar los resultados de la lactancia materna, el apego temprano entre la madre y el neonato, el llanto del recién nacido y la estabilidad cardiorespiratoria, y no presenta efectos negativos aparentes a corto o largo plazo. Ellos recomiendan realizar más investigaciones.
fuente:
Moore ER,Anderson GC,Bergman N contacto piel-a-piel temprano para las madres y sus recién nacidos sanos (revisión Cochrane traducida) en la biblioteca Cochrane plus 2008 numero 4 Oxford.